"Casi todos los soviéticos son enfermos mentales"

Actualizado: 14 jun

Extractos del libro de Yuriy Nagibin - El diario, traducidos de ruso a español y comentados por Alex Bold.

(c) Foto - Alex Bold, Moscú, 15.12.2020.

El 24 de febrero de 2022 el cáncer ruso hizo metástasis,


y se presentó delante de todo el mundo en su horrible fealdad. He nacido y he vivido 30 años en este país. Es un territorio en el que la falta de respeto hacia el individuo es monstruosa. Está desmedidamente lejos de lo que más o menos se puede llamar la norma. La personalidad no es solo poco apreciada, sino que es deliberadamente destruida como enemiga de la sociedad. Las personas con talento, o se ejecutan físicamente, o se ven obligadas a huir y trabajar en el extranjero.


En Rusia, las personas se dividen en humillantes y humilladas. El estado cría a su ciudadanía tratándola con una falta tremenda de respeto, que con los años se convierte en falta de respeto personal y ausencia de confianza en que realmente tienes derecho a existir.


Para no parecer exageradamente dramático, comparto con vosotros el libro de Yuri Nagibin - El diario. Es un documento histórico y un verdadero manual con explicaciones del fenómeno ruso y las causas de su inadecuación psiquiátrica. Se trata de una especie de autobiografía (1920 -1994), de carácter profundamente confesional. Este talentoso escritor soviético escribía textos de propaganda sobre las hazañas ficticias del gobierno y participaba en una falsificación directa de la historia. Para salvarse psicológicamente, éste llevaba un diario secreto, denunciándose honestamente a sí mismo y a todos los que le rodeaban.


No está traducido al español ni al inglés, pero debería.


"Una persona rusa miente si habla de su deseo de felicidad. No sabemos cómo ser felices, no lo necesitamos, no sabemos qué hacer con ello."

"Casi todos los soviéticos son enfermos mentales. Su incapacidad de escuchar, su oscura convicción en sus verdades equivocadas, su estrechez y estancamiento mental son patológicas. Escucharse únicamente a sí mismo, no entablar diálogos, no sucumbir a las provocaciones hacia una discusión, un choque de puntos de vista, la búsqueda de la verdad; ser sordo, ciego y mudo, como un mono africano simbólico, y entonces tendrías una oportunidad de sobrevivir".


(c) Foto - Alex Bold. El atardecer en Ekaterimburgo, Rúsia, 20.12.2020.

"Qué terrible y triste que el pueblo ruso esté completamente excluido de la comunicación mundial. Atrapado no por la voluntad exterior, sino por su propio deseo tácito. Los “lazos culturales” y los viajes turísticos no valen un céntimo. Nuestra gente en el extranjero permanece en un caparazón impenetrable de estupidez malvada, rechazando a todo lo que es ajeno, excepto la chatarra rebajada, con una arrogancia injustificada. A los extranjeros, con una ingenuidad inconmensurable, les parece que los rusos son hospitalarios y sociables, pero esto es una mezcla de antigua hospitalidad atávica con astucia bestial, desprovista de cualquier sentimiento. Los rusos se doblegan ante los extranjeros y los odian."


"Una cosa interesante después de los bombardeos es el desarrollo de edificios en ruinas. Una casa sin gente es más fría y salvaje que la naturaleza. La mierda está en todas partes, incluso en la mesa, la estufa, el alféizar de la ventana, la tapa de una lámpara colgante. Al principio no entendía esta pasión de la gente por cagar en los lugares abandonados: casas, jardines, patios. Luego lo probé yo mismo y encontré un placer increíble en ello. En una casa en ruinas, es agradable echar mierda no solo en una esquina, sino en todas partes, en la medida en que sea suficiente, para poner su marca humana. O es algo agradable hacer lo prohibido en condiciones normales, o es una expresión del desprecio de una persona, su hostilidad hacia cualquier caos y desorden. La gente se siente atraída por defecar en las ruinas."


Contiunará . . .


6 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo